Cementerio Municipal de León

El Cementerio de León no es el Cementerio del Père-Lachaise de París o el protestante de Roma, pero podemos hallar el panteón de don Secundino Gómez y de doña María Álvarez Carballo, construido por el arquitecto Fernando Arbós y Tremanti (el mismo que construyó la Casa Encendida de Madrid o el Cementerio de la Almudena), que se desmontó piedra a piedra del antiguo cementerio para ubicarlo en el actual; la tumba de don Julio del Campo, con detalles ocultos obre su vida y creencias; el panteón de los Hombres Ilustres, donde reposan los restos de don Félix Gordón Ordás; la tumba el Cristo yaciente, que evoca un descanso sin sufrimiento, y tantas otras tumbas que nos recuerdan tiempos pasados, cuando las cosas se hacían a mano.

Pero más allá de la calidad o grandeza la obra arquitectónica que pudiera existir en el cementerio, lo más importante reside en las personas enterradas en él. Cada uno de los enterrados en este cementerio ha moldeado, en mayor o menor medida, el León que conocemos. Son historia viva, aunque parezca una incongruencia.

Historia

En la década de 1920 el Ayuntamiento de León estaba madurando la idea de construir un nuevo cementerio. Finalmente, acordó el comienzo de su construcción en 1928. Es el cementerio actual que tiene la ciudad, ubicado en la Avda. San Froilán, entre los ríos Bernesga y Torío.

Los trabajos se encargaron al arquitecto Isidoro Sáinz – Ezquerra y Rozas, que también participó en otros proyectos, como el ensanche de la ciudad.

Los trabajos empezaron en 1930 y no solo consistió en la construcción de un nuevo cementerio para la ciudad, sino también en el traslado de los restos del anterior, situado en la carretera Asturias, hasta el actual.

El primer enterramiento del que tenemos constancia es del 1 de febrero de 1932; por tanto, podemos decir que en 1932 es cuando se empieza a utilizar el recinto funerario, que lleva ya 85 años abierto.

El planteamiento inicial que se hizo del cementerio fue de 47.000 m2, que es como se concibió el recinto en el proyecto que lideró el arquitecto Isidoro Sáinz – Ezquerra, teniendo en cuenta que la población de León en la década de 1920 era de 22.000 habitantes. Hoy disponemos de 110.000 m2, aunque no todo el espacio está destinado al servicio fúnebre.

Para esto último se cuenta con 22.421 unidades de enterramiento, que se distribuyen en 10.887 sepulturas, 8.660 nichos, 606 capillas de diferentes tamaños y 2.268 unidades de enterramiento entre espacios individuales de sepulturas en alquiler, nichos de restos, columbarios, así como de una capilla, cuatro osarios y un crematorio, que también se encuentra dentro del cementerio.

Además, el usuario puede encontrar una zona de administración para atender necesidades de consulta, registros, etc., zonas de almacenamiento propios de estos lugares y edificios destinados al personal laboral que realiza las tareas de mantenimiento.

El cementerio cuenta, desde octubre de 2013, con un lugar de recogimiento y meditación en recuerdo de los represaliados del franquismo. Lo podemos encontrar en la zona central.

Avenida de San Froilán
León 24005 CL ES
Cómo llegar...
Abierto los 365 días del año de 10:00 a 18:30 horas (ininterrumpidamente)