Áltima completa la expansión de su proyecto Cartes al Cel (Cartas al Cielo) a 18 cementerios de Catalunya
Se trata de una innovadora propuesta con objetivos terapéuticos y de apoyo al duelo completada en el contexto del Día Mundial de la Escritura de Cartas.
La compañía Áltima, líder del sector funerario en Cataluña, en su vocación de innovar ofreciendo siempre un servicio de excelencia a las familias ha presentado y completado, en el contexto del Día Mundial de la Escritura de Cartas (1 de septiembre), la expansión de su proyecto Cartes al Cel (Cartas al Cielo), una nueva herramienta para dar apoyo y acompañamiento emocional a las familias.
Esta expansión se ha llevado a cabo después de la excelente respuesta que recibieron los dos primeros cementerios que acogieron los buzones de Cartas al Cielo, el Cementerio Comarcal de Roques Blanques (El Papiol, Barcelona) y el Cementerio Municipal de Vilanova i la Geltrú (El Garraf, Barcelona).

Esta iniciativa la forman una serie de buzones físicos ubicado en zonas visibles y tranquilas de 18 cementerios que Áltima gestiona en Catalunya. Las cartas depositadas en el buzón de Cartas al Cielo se tratan como compostaje simbólico, cerrando el ciclo natural de la despedida y convirtiéndose en nueva vida.
Esta propuesta es pionera en España y es una práctica con un fuerte impacto emocional, social y terapéutico que busca fortalecer el vínculo emocional con las familias, porque escribir a quienes amamos sigue siendo una forma de acompañarlos.
Tal y como afirma el consejero delegado de Áltima, Joan Ventura: «Toda aquella innovación que llevamos a cabo en Áltima busca dar siempre el mejor servicio a las familias, y hacerlo también desde un respeto estricto al medioambiente. La propuesta de Cartas al Cielo tiene un objetivo terapéutico, poético y de apoyo al proceso de duelo para todas aquellas familias que nos dan su confianza”.
Ubicación de los distintos buzones de Cartas al cielo
Estos son los distintos cementerios de Catalunya dónde se encuentran los buzones de Cartas al Cielo de Áltima:
Baix Llobregat (Barcelona)
- Cementerio Comarcal de Roques Blanques (El Papiol).
- Cementerio Municipal de Viladecans.
- Cementerio Municipal El Prat de Llobregat (Este).
- Cementerio Municipal El Prat de Llobregat (Sur).
- Cementerio Municipal de Sant Just Desvern.
- Cementerio Municipal de Sant Vicenç dels Horts.
- Cementerio Municipal de Cervelló.
- Cementerio Municipal de Corbera.
El Garraf-Penedès (Barcelona)
- Cementerio Municipal de Sitges-Les Pruelles.
- Cementerio Municipal de Sitges-Sant Sebastià.
- Cementerio Municipal de Vilanova i la Geltrú.
- Cementerio Parroquial de Sant Pere de Ribes.
- Cementerio Parroquial de Sant Pere Molanta.
- Cementerio Parroquial de Sant Miquel d’Olèrdola.
Vallès Occidental (Barcelona)
- Cementerio Municipal de Castellar del Vallès.
- Cementerio Municipal de Sant Cugat del Vallès.
Ripoll (Girona)
- Cementerio Municipal de Ripoll.
- Cementerio Municipal de Calonge.
1 de septiembre, Día Mundial de la Escritura de Cartas
Áltima ha dado a conocer la expansión de su proyecto Cartas al Cielo en el contexto del Día Mundial de la Escritura de Cartas que se celebra cada 1 de septiembre. Esta fecha fue promovida para fomentar la comunicación personal mediante cartas manuscritas, una tradición que durante siglos ha sido una de las principales formas de mantener el contacto entre familiares, amigos y comunidades.
El Día Mundial de la Escritura de Cartas se celebra con distintos objetivos:
- Preservar el hábito de escribir a mano.
- Valorar la comunicación personal y reflexiva.
- Fortalecer vínculos afectivos mediante mensajes más íntimos y duraderos.
- Recordar la importancia histórica de la correspondencia en la cultura y en la sociedad.
En un contexto social donde predominan el correo electrónico y la mensajería instantánea, una carta escrita a mano sigue teniendo un valor emocional único y suele conservarse durante años como un recuerdo especial.
El valor terapéutico de escribir o dibujar, un apoyo emocional en momentos de duelo
Los profesionales afirman que escribir a los difuntos ayuda a reinterpretar la relación con ellos, procesar el duelo y aliviar sentimientos.
Las cartas no solo aportan consuelo, sino que también funcionan como una forma de escritura expresiva, técnica utilizada en psicología para reducir síntomas de ansiedad, tristeza o estrés postraumático.
Beneficios de la escritura en el proceso de duelo
La escritura puede convertirse en una herramienta profundamente terapéutica durante el duelo. No sustituye a un proceso clínico formal, pero lo complementa y, en muchos casos, lo facilita.
La práctica de escribir aporta diferentes beneficios para la persona que la lleva a cabo:
- Regulación emocional.
- Escribir permite poner nombre a emociones complejas como la tristeza, la culpa, la rabia o la nostalgia. Este proceso reduce la intensidad emocional al transformar sensaciones difusas en palabras concretas.
- Organización del pensamiento.
Durante el duelo, los pensamientos suelen ser caóticos. La escritura ayuda a:
- Dar estructura a lo vivido.
- Reconstruir la historia de la pérdida.
- Integrar recuerdos con el presente.
Muchas personas no encuentran espacios para hablar abiertamente de su dolor y escribir ofrece un entorno privado donde:
- No hay juicio.
- No hay interrupciones.
- Se puede ser completamente honesto.
En duelos complicados o traumáticos, escribir ayuda a procesar la experiencia.
Beneficios del dibujo en el proceso de duelo
Dibujar durante un proceso de duelo es también una herramienta muy poderosa. No se trata de hacer algo estético, sino de expresar y procesar lo que se siente. Esta práctica aporta beneficios importantes:
- Canaliza emociones difíciles.
- Facilita la expresión cuando hablar cuesta.
- Reduce ansiedad y estrés.
- Ayuda a procesar la pérdida.
- Mantiene el vínculo con la persona o lo perdido.
- Favorece el autoconocimiento.
Por todo ello, las Cartas al Cielo buscan ser un evidente punto de apoyo a las familias de las personas difuntas y conseguir así un impacto social, cultural y emocional que ayude en el proceso de duelo y que tenga también una función pedagógica para conseguir hablar de la muerte sin que eso sea un tabú y minimizando los prejuicios favoreciendo así el proceso de duelo y ayudando a la salud emocional.
